Cuando les llega la hora a los hijos de irse de casa:
Marzo 14th 2007 -
Los padres deben asumir el hecho de que sus hijos deben marcharse de casa y la mejor forma para hacerlo es tomando en cuenta las siguientes pautas para lograr la armonía que aun deben tener como pareja:
-Comenzar a dialogar sobre lo que queremos y lo que nos preocupa.
-Escuchar sin juicios, etiquetajes y ‘resabios’ lo que nos comenta la otra persona. Hacerlo como si fuera la primera vez, como si iniciáramos el conocimiento mutuo.
-Buscar todo aquello que podamos hacer en común para nuestro divertimento, gratificación y calidad de vida.
-Propiciar situaciones y momentos que nos conecten con la ilusión y la dicha de estar juntos. Poner en juego la
creatividad y fantasía para que se hagan realidad.
-Escapar de la apatía y la rutina. Ensombrecen y apagan las vidas. Es la cotidianidad la que compartiremos, algo que no está reñido con el bienestar.
-Reestablecer la broma, la sonrisa y la complicidad.
-Retomar el beso, la caricia, el desnudo y el placer como lenguaje por excelencia de la pareja.
-Hablar de los enfados, resentimientos y desencuentros que retraen o impiden el acercamiento. No se trata de revivir para reprochar los malestares, sino de que exista el reconocimiento de nuestro dolor, para que a través de él se cicatricen las heridas frente al silencio que se ha mantenido durante años.
-Volver a encontrarse con las amistades comunes y planear actividades conjuntas.
-Tener presente que el reencuentro es un proceso y que como tal requiere de un tiempo que nosotros mismos marcaremos.
-Hay que escapar de los agobios y las prisas. Eso sí, conviene estar atento a las pausas, que no son buenas compañeras de viaje.
Finalmente tomaremos en cuenta que todo lo que realizaremos sera beneficioso para todos ya que seguiran implicados en la evolución y etapas propias de la emansipación familiar.Esta independencia no tiene por qué significar ausencia, desvinculación o abandono.